Ludovico Bertonio, SJ

Misionero, lingüista. Nace en 1557 en Arcévia (Ancona), Italia; muere el 3 agosto de 1625, en Lima, Perú. Entró a la Compañía de Jesús el 29 octubre de 1574, en Roma, Italia; ordenado sacerdote el 31 de marzo de 1582, en Lima; hizo sus últimos votos en Juli, Puno, el 1 de noviembre de 1593. Llegó a Lima (mayo 1581) en la expedición dirigida por el procurador P. Baltasar Piñas. Al año siguiente fue ordenado de sacerdote por el arzobispo de Lima, (santo) Toribio de Mogrovejo, con el que había viajado desde España. Enseñó humanidades y latín en el Colegio San Pablo (1582-1584) de Lima. El provincial Juan de Atienza lo destinó (1585) a la doctrina aymara de Juli, a orillas del lago Titicaca, entre los actuales Perú y Bolivia, “porque deseaba mucho ocuparse con los indios”, según expresa en su carta anua al P. General Claudio Aquaviva. De 1599 a 1603, Bertonio estuvo en Potosí (Bolivia) como ministro de la casa y misionero de indios. De vuelta en Juli (1604-1619), al enfermar de gota, pasó a Arequipa y pocos años después regresó al Colegio San Pablo, donde falleció. Destacó por su dedicación al idioma aymara, que usaba como misionero itinerante y profesor de los jóvenes jesuitas que recibían en Juli su formación pastoral. Con la ayuda de Martín de Santa Cruz Anansaya, nativo de Juli, escribió numerosas obras en idioma aymara. En 1603 se publicaron en Roma dos gramáticas, una elemental y otra de nivel avanzado. Debido a la deficiencia de ambas impresiones, fueron reeditadas en Juli en 1612, ampliadas y mejoradas, juntamente con la vida de Cristo (traducción parcial del libro de Alonso de Villegas) y un confesonario-sermonario. En la introducción a la gramática hay una “Noticia sobre las naciones que hablan el idioma aymara”. Todos esos libros llevan en el pie de imprenta la indicación de que fueron impresos por Francisco del Canto “en la casa de la CJ de Juli en la provincia de Chucuito”. Sin embargo, el jesuita Rubén Vargas Ugarte sostiene que nunca hubo imprenta en Juli, y que efectivamente las obras de Bertonio fueron impresas por del Canto, pero en su imprenta de Lima. Con todo, Pedro de la Cuenta, vicario general de la diócesis de La Paz (Bolivia), de la que dependía la doctrina de Juli, dice expresamente el 4 mayo 1612: “doy licencia para que en pueblo de Juli se pueda imprimir un libro”. Por otra parte, en la carta anua de 1613, el provincial Juan *Sebastián, al informar al P. Aquaviva de la publicación de los libros de Bertonio, dice que los impresores llegados a Juli para realizar el trabajo quedaron tan edificados por la labor apostólica de los padres, que muchos de ellos pidieron ser admitidos en la CJ. Como no consta de otras publicaciones hechas en Juli, es posible que se hubiera utilizado material alquilado o prestado por del Canto solamente para esa ocasión. Por la calidad de su obra y su condición de pionero, Bertonio está considerado como autor clásico del aymara, uno de los principales idiomas autóctonos actuales de Iberoamérica.

OBRAS

  • Arte breve de la lengua aymara para introducción del Arte grande de la misma lengua (Roma, 1603).

  • Arte y gramática muy copiosa de la lengua aymara (Roma, 1603).

  • Arte de la lengua aymara con una sylva de phrases de la misma lengua y su declaración en romance (Chucuito, 1612).

  • Vocabulario de la lengua aymara (Chucuito, 1612; La Paz, 31959).

  • Libro de la vida y milagros de Nuestro Señor Iesu Christo en dos lenguas, Aymara y Romance (Juli, 1612).

  • Confessario muy copioso en dos lenguas, Aymara y Española (Chucuito, 1612)