Patrimonio
La Compañía de Jesús en Perú perdió sus posesiones desde la expulsión en el año 1767. Se requisaron todos los documentos, excepto los relacionados con intereses económicos, es decir, la documentación de sus propiedades y haciendas (inventarios de activos con valor), así como las cuentas de las escuelas, administrativas, libros de remisiones y pagos, limosnas, títulos de haciendas, deudas, etc. Toda esta documentación confiscada pasó a ser inventariada bajo el rubro de “Temporalidades” en el Archivo Nacional, que las alberga hasta el día de hoy.
Cuando los jesuitas regresaron a Perú en 1871, no poseían documentos de su presencia precedente en el país. No obstante, recibieron, ciertamente de personas cercanas, diferentes tipos de documentos propios de la Compañía antes de la expulsión y que se conservan en número reducido sin que se sepa el origen de su proveniencia. Como resultado el Archivo histórico cuenta con documentos manuscritos así como libros impresos y manuscritos de los siglos XVI a XIX.
